viernes, 22 de junio de 2012

...Y LLEGO EL SIGLO VEINTIUNO, PERO, ¿ DONDE ESTA EL HOMBRE NUEVO ?

     
Nota: Éste documento, bajo el nombre Vicente Morín fue recuperado del Trash de un PC en un Joven Clud de Computación, sin datos editoriales, rogamos disculpas por las molestias que ello pueda ocasionar.
    
     En un artículo muy divulgado dentro de la izquierda latinoamericana, El Che afirmó en una de sus últimas conclusiones:  “Haremos el hombre nuevo del siglo veintiuno: nosotros mismos.” Esto fue escrito hace cuarenta y ocho años. Un tiempo atrás, cierto coterráneo del mítico guerrillero, de visita en Cuba me comentaba, molesto, del afán desmesurado de los cubanos por obtener dinero de los turistas:-
No he encontrada una sóla persona que, luego de relacionarse con uno por breve y largo tiempo, no termine en la insinuación o el directo pedido de ventajas materiales. ¿ En qué hemos fallado? Se preguntaba mi amigo, incluyéndose, como amante de la Revolución.

     Los posibles paradigmas de aquel comunista, libre y pleno, soñado por Guevara, son hoy seres defenestrados por el actual régimen, acusados de diversos delitos, donde precisamente afloran la deslealtad a quiénes fundaron la nueva Cuba, serias “ debilidades ideológicas”, según el lenguaje en usanza aquí y algo común: la corrupción.

    Ejemplos sobran dentro de un grupo numeroso de ex-dirigentes de la Juvetud Comunista, convertidos en altos dirigentes del Partido y e estado: Carlos Lage, quien siendo miembro del Buró Político, alcanzó una de las cinco vicepresidencias del país; Felipe Pérez, igualmente en la más alta instancia partidista y Canciller- un tiempo antes algo igual sucedió con otro joven ministro del exteior, Roberto Robaina; Otto Rivero, al cual era Vicepresidente del Consejo de Ministros al cuidado de la todopoderosa “Batalla de Ideas”, institución creada por el Comandante en Jefe y, para no alargar la lista, el propio ayudante personal del Comandante, Carlos Valenciaga, “Carlitos”, como cariñosamente se le decía.

     En estos y otros casos, algunos barruntan una frase popular de un comediante cubanao con alto rating en la TV local: “ aquí el que me haga sombra, se vá! “.

     Lo cierto es que Cuba ha iniciado un camino de reformas hacia una economía signada por el mercado, con apertura a la iniciativa privada, los créditos y demás mecanismos mnetarios mercantiles.
 Desde su monumento en Santa Clara, la estatua del Che debe estar temblando. El mismísimo Guerrillero estuvo totalmente en contra de construir el socialismo con que él calificara como “ armas melladas del capitalismo” so pena de llegar a un callejón sin salida.

    Uno se pregunta cómo se llegó a esta proceso de reformas, que esta disfrazado con el título de “ Actualización del moelo económico cubano”. Es sintomático que los más jóvenes de entre los dirigentes fueron todos excluídos; otros hombres de larga experiencia en la economía, como el ex-Presidente del Banco Central de Cuba, Francisco Soberón, renunció a todos sus cargos sin una clara explicación. Puede aventurarse una teoría que bien vale en política: Cuando se trata de hacer reformas, encabezadas por quiénes se opusisieron doctrinalmente a ellas, es bueno sacar del camino a los auténticos promotores de estas reformas.

    En su ya renombrado artículo, conocido como “ El Socialismo y el Hombre en Cuba”, Ernesto Guevara nos ofrece un detalle, una íntima reflexión de su concepto sobre el hombre nuevo:
    “ Si un hombre piensa que, para dedicar su vida entera a la revolución, no puede distraer su mente por la preocupación de que a un hijo le falte determinado producto, que los zapatos de los niños estén rotos, que  su familia carezca de determinadoproducto, bajo este razonamiento deja infiltrarse los gérmenes de la futura corrupción”


     Precisamente la corrupción se presenta hoy en Cuba como la antítesis de aquel ser cualitativamente superior, soñado por el  legendario guerrillero. El actual gibierno llama, a veces suena como deseseración, a una lucha sin cuartel contro el fenómeno, que en la isla mayor de Las Antillas adquiere dimensiones generales. Se trata de una corrupción horizontal, o sea, no son casos aislados de dirigentes, abarca a toda la sociedad, en sus diferentes niveles.

    Recientemente el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista, publicó un extenso artículo, resultado de la investigación seguida ante un lamentable accidente del tránsito donde hubo seis muertos y una terintena de lesionados. El suceso conmovió y por tanto, las pesquisas fueron obligatoriamente amplias:
  
 Un omníbus cargado de pasajeros impactó a un contenedor que cayó repentinamente a la vía, obstruyéndola, cuando el artefecto salió del trailer donde debió ser colocado con cuidado. Lo interesante es que, la cadena de ilegalidades abarca decenas de personas, desde Oriente hasta Occidente, correspondientes a al menos ocho de las dieciseís provincias del país. Todo era ilegal, tanto en el autobus como en el vehículo de carga y las conexiones afectan un gran número de instituciones diversas.

    La lista de casos de corrupción parece ser tal que la prensa no aguantará semejante carga. Evidentemente, el “ Hombre Nuevo” saltó por alguna ventana, ante la necesidad de zapatos para sus hijos. Ahora, con la apertura, se pretende resolver el asunto de los zapatos, pero, ¿ Y aquel callejón son la salida de la que hablara el Che?

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